Roderick Navarro
El Blog de Roderick NavarroArchivos para Educación Media
EN EL DÍA DEL ESTUDIANTE
Aun no sé como se ha defendido a la Universidad desde 1721, pero pienso que se creó para la producción del conocimiento, para la formación y fortalecimiento de nuestro capital humano, para defender al país de la ignorancia y del hombre que no piensa por sí mismo. Entre otras y más cosas.
En tal sentido, hoy cuando la cuna de los hombres y mujeres libres con plena autonomía de su pensamiento y acción ciudadana, es atacada libremente con alevosía por los esbirros del Gobierno de turno, nuestro espíritu se llena de indignación, pero al mismo tiempo es tan severa nuestra convicción de defensa como debe ser y tan ajustada al alcance que la Autonomía Universitaria permite. Es nuestro sentimiento y responsabilidad Ucevista.
Esta vez no han querido cambiar la boina azul por absurdos cascos de un orden feudal, como diría Alí, sino por la boina roja que viste la bota militar. No permitiremos tan aberrada acción parapeteada detrás de cuatro argumentos pacientemente rumiados desde los grandes salones de banquetes del Ministerio. Además queda por delante la renovación del estandarte con el voto estudiantil, pues finalmente ya es evidente que la política distributiva y nociva de y a quienes le había brindado grandes beneficios a costa del movimiento estudiantil, no le sirven más al país. Por eso hoy no vamos a conformarnos con consignas de miedo ni vamos a ir al compas del luces, cámara y acción. La defensa de la Universidad se encuentra en la articulación de la fuerza gremial de profesores, estudiantes y obreros contando también con el apoyo de las autoridades, todos juntos avanzando con los corazones colmados de Autonomía.
En otro orden de ideas, los venezolanos nos encontramos también en medio de la hora estudiantil en América Latina, ya no hay cabida para las fuerzas que secuestran nuestros derechos en más territorios del sur y centro América, por lo que hacemos extensivo nuestro aliento y nuestro abrazo fraterno a los estudiantes que se encuentran en las calles del continente, para que la lucha estudiantil del siglo XXI sea una sola bandera en la que la fraternidad nos involucra en un solo camino por la educación: para aquellos que luchan porque sea gratuita y de calidad, otros porque luchamos por un mayor presupuesto universitario.
Hermanos estudiantes de Chile, Nicaragua, Colombia, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Argentina y por supuesto Venezuela: hagamos honor a las tradiciones estudiantiles, poniendo coto a la indolencia de nuestros gobiernos, a la incapacidad de quienes hoy les toca ser los capaces y a la violencia que galopa con el miedo a su lado, estando siempre al frente y de frente en nuestras luchas por nuestras Universidades, porque mostrar frustración equivale a mostrar que se ha perdido el poder para manejar las situaciones e influir en el desarrollo de los acontecimientos, y nosotros hemos generado frustración a nuestros gobiernos y a las viejas costumbres.
Sigamos escribiendo la historia de nuestros pueblos para ser en el futuro el recuerdo vivo de nuestras luchas, para los que no han nacido y están por nacer compañeros ¡¡América Latina es un solo pueblo de libertadores!!
¡¡Feliz día del estudiante!!
¡¡Que viva nuestra fraternidad!!
A la Comunidad Universitaria Venezolana
Universitarios de todos los rincones del país y todo aquel que sienta amor por la Universidad:
La Alma Mater ha signado la hora ideal para la cierta lucha por nuestra Autonomía Universitaria. Nos ha convocado la historia como los principales responsables por el resguardo del futuro, por lo tanto hemos de atenderla con gallardía y firmeza porque duras y terribles son las agendas de la dictadura y no son amables a la disidencia, ni mucho menos a la juventud.
Ya no es “la lucha”, sino una resistencia pacífica lo que se plantea en el nuevo año que está por comenzar, en el marco de la constitución pero sobretodo de lo justo, de lo democrático, de lo libre y lo académico; no puede haber vacilación alguna en la convicción que tenemos por nuestra democracia, que sirve como catalizador de un nuevo ciclo de conflicto en contra de la Ley de Universidades en nuestro camino por la construcción del Nuevo Pensamiento Político Venezolano.
Estoy seguro de que este bochinche infame de la sumisión, responsable del oscurantismo académico-decembrino que hoy vivimos no tiene otro destino que pagarlo caro con la historia. Para eso, larga vida a los esquiroles del pueblo y su tradición libertaria.
Quiero decirles que es importante mantener la cohesión y la comunicación a nivel Nacional, sin importar color, clase de universidad u otra cosa que no se que será, pero que sirva de excusa para no ponernos al lado del otro y ser un movimiento valiente y consolidado. Es importante que con la presencia de nosotros en la acción, sea suficiente para que los que sientan miedo puedan liberarse de él y acompañarnos en la gesta.
No va a ser fácil para los nefastos, imponernos esa voluntad acibarada e inconsulta a lo interno de nuestras casas de estudio, mucho menos serán suficientes los militares, las tanquetas, ni los fusiles para silenciar nuestras convicciones que a punta de gestos contagian a la población ganando más adeptos poco a poco. Esfuerzos más allá del cinismo se harán presentes en el camino para combatirnos, grandes mecanismos de coerción al pensamiento utilizarán para corroer nuestro ímpetu, pero estoy seguro de que nada nos detiene y por eso seguimos activando cambiando nuestras navidades por la Libertad de nuestro pueblo.
Estoy convencido de que ni la Autonomía, ni la Universidad, se perderán en nuestras manos, pues nos duele la vida y no creemos en la arrogancia del poder.
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Nos tienen miedo porque no tenemos miedo.
Nos tienen miedo, los que han intentado poner freno a nuestro verbo, los que fueron superados por la historia política de nuestro país. Nos temen porque sienten impotencia, porque representan el pasado del que quisieron desmarcarse.
Nos tienen miedo porque no venderemos nunca nuestros principios ni nuestros valores, no dejaremos que los indecentes de la política detengan el imparable paso al que vamos. Nos tienen miedo porque no nos plegamos a sus pretensiones de permanecer en el poder ni somos parte de sus desordenadas aventuras en la política, pues hemos hecho de la política una labor noble y responsable. Por irrumpir en la palestra pública, por convertirnos en el preludio a los nuevos tiempos de cambio y transformación; por entender que el futuro se conquista y que es nuestra responsabilidad construirlo, hoy nos tienen miedo.
Hemos pasado de la indignación a la acción y de la acción a la organización. Nuestro espíritu pacífico y democrático es inquebrantable, y dejamos la protesta aislada y estéril por la que es útil, propositiva y participativa, por eso, también nos tienen miedo.
Entendimos que los jóvenes somos protagonistas del cambio, no constantes espectadores de las crisis.
Nos tienen miedo y nos persiguen, porque el reconocimiento les causa profunda envidia, porque no pueden entender que estamos cambiando la forma de hacer política en Venezuela y que queremos que entiendan, reconozcan y acepten los éxitos alcanzados en la recuperación política del Movimiento Estudiantil, de la Universidad y el País. Ellos saben y nosotros sabemos que son un grupo minúsculo pero poderoso que quiere hacer de la Universidad un feudo enmarcado en los mezquinos límites de sus aspiraciones e incapacidades personales, que buscan con la indolencia y acaso también con la violencia, acabar con la autonomía y hacer las mismas del rojo, las de Miraflores.
Piensan que estando solo lo necesario, diciendo solo lo indispensable y financiando lo suficiente se creen con el derecho de codearse de tu a tu, con quienes activamos permanentemente y asumimos nuestro compromiso y lealtad Ucevista, sin mezquindades, como la primera prioridad de nuestras vidas y a ello supeditamos todas nuestras responsabilidades y acciones. Esos mismos que todo lo critican pero no construyen nada.
Esos también nos tienen miedo.
Los testimonios a partir del resentimiento y el rencor son producto del miedo que tienen de esta gesta, la de la Generación del Bicentenario, quienes tenemos la convicción de que no podemos ser como los de siempre, los que no pueden aceptar la diversidad y el disenso, los que aspiran al monolitismo, la incondicionalidad y la ciega fidelidad. Servidores de pasado en copa nueva que ven como un peligro potencial el desarrollo de una organización fresca, dinámica y moderna, que renace de las gloriosas gestas del Movimiento Estudiantil en la que hacemos honores a las tradiciones gremiales que hemos asumido y que hoy, ellos mismos se enquistan y desde allí reclaman su espacio en la vida política de los jóvenes y del pueblo venezolano, como demostración agena de que los protagonistas y los instrumentos para el cambio social y la transformación universitaria se generan una y otra vez a partir de las necesidades de los procesos. Por eso, nos tienen miedo.
Se indignan al ver nuestros logros y superaciones que ya la historia no les permite hacer ni alcanzar, se increpan sus corazones porque pretenden poner al pueblo contra nosotros y no entienden que somos el pueblo, ese pueblo que alebresta el animo de las calles y de punta a punta arropa el cielo con nuestras manos al aire, fuertes ante el verbo brillante de nuestras conciencias que frías, acompañan a los ardientes y salvajes corazones de los jóvenes venezolanos.
Hemos desmarcado de nuestro andar el de los que nos señalan arbitrariamente sin saber que ellos mismos serán los que terminaran señalados por la historia y serán demandados por sus faltas, por sus injurias y por sus retaliaciones políticas que irrespetan el pudor de ella, a la que defendemos y creemos.
Hoy alzamos la voz con nuestros compañeros de lucha, con la Universidad, con el País. No tenemos que hablar de fracasos porque nuestro camino esta llena de éxitos. No tenemos que esperar que la historia nos absuelva, porque nuestra moral, nuestra conciencia, nuestra actividad y nuestro ejemplo de cara a los que nos conocen y comparten con nosotros los mismos sueños y luchas, nos absuelven y nos reivindican. Y estamos seguros de que superaremos este momento de la historia donde el Status Quo y los tradicionales paradigmas de la sociedad se imponen desde los Poderes del Estado, sin necesidad de que otros hombres asuman lo que estamos dispuestos a llevar hasta sus ultimas consecuencias. Esta generación tiene la fuerza y la razón.
Por eso amigas y amigos, siempre al lado de ustedes,
…NO TENEMOS MIEDO.
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Estudiantes tienen claras diferencias sobre forma de ingreso a Universidades
Roderick Navarro y Héctor Rodríguez, ambos ucevistas, coinciden plenamente en la necesidad de renovar el mecanismo para el acceso a las universidades. Pero sólo hasta allí hay acuerdo, porque mientras el primero expone como urgente la mejora del presupuesto de las casas de estudio, el líder chavista sostiene que el incremento de los ingresos no es la solución al problema de la admisión.
CARACAS.- “Es necesaria una reforma del sistema de admisión a la educación superior”.
En tal afirmación coinciden dos alumnos líderes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) considerados de “bandos opuestos”: Roderick Navarro, coordinador de la Comisión de Políticas para la Educación Media de la Federación de Centros de Estudiantes (FCU-UCV), y Héctor Rodríguez, directivo nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) dirigente del grupo de estudiantes autodenominados progresistas y miembro de la Comisión Presidencial Estudiantil.
El desacuerdo está en la definición del nuevo mecanismo de ingreso a las universidades públicas.
Polémica
En enero de este año el Ministerio Popular para la Educación Superior (Mppes) presentó una propuesta denominada “Sistema Nacional de Ingreso Estudiantil a la Educación Universitaria (Sinieus)”. Desde entonces, ha iniciado en el país un intenso debate, a favor y en contra de este sistema.
En tales discusiones han tenido voz representantes del poder Ejecutivo, autoridades de las casas de estudio, futuros bachilleres y líderes universitarios. Sin embargo, algunos aseguran que sólo han sido tomados en cuenta las opiniones de los afectos al oficialismo.
Dado que el sistema del Mppes dice apostar por la total inclusión, resalta la cuestión de si no es prioritario el acondicionamiento de la infraestructura universitaria para que logre ajustarse a la masificación propuesta.
Para Roderick Navarro hay que “combatir el flagelo de la no inclusión pero con cuentas claras, que beneficien de la mejor manera a la población estudiantil”. Para ello cree necesario un ajuste del presupuesto que permita el ingreso de más estudiantes.
“Fíjate, la UCV tiene una capacidad para 8 mil estudiantes y la matrícula actual es 50 mil y, aún así, esperamos ingresar más alumnos este año”. Luego, especifica que “si, por ejemplo, aumentan la partida -presupuestaria- para los profesores pudieran entrar más bachilleres; o si hubiera un mayor mantenimiento a la infraestructura ésta se pudiera ampliar; lo mismo que si se incrementara el número de becas para los estudiantes sería posibles abrir más cupos”.
Aunque celebra la iniciativa de mejorar la admisión, considera que es una “injusticia” que “coarta las aspiraciones y sueños de muchos venezolanos”; pues, con la implementación del Sinieus el aspirante debe “someterse” a un sistema de ingreso que lo asigna a una institución o una carrera que no es necesariamente la elegida por el bachiller; al tiempo que elimina “la posibilidad de medirse con aquellos que no poseen un promedio más alto por un cupo”.
Por ello considera que los criterios de admisión propuestos por el Mppes “son totalmente excluyentes”.
El estudiante Héctor Rodríguez prefiere no mezclar los temas de estrategia de ingreso y ajuste de la estructura física, aunque “las dos cosas son necesarias”.
Como Navarro, considera que “la infraestructura es para ampliar la capacidad de cupos de las universidades y mejorar su calidad”. Pero la forma actual como son distribuidos los cupos es “la más injusta” pues, según Rodríguez, “le estamos dando prioridad a los sectores más privilegiados de la sociedad, cuando debería ser de la manera más equitativa y proporcional”.
A su juicio, eso es lo que busca el nuevo mecanismo -Sinieus- . “Si 80% de los estudiantes son del sistema público, pues 80% de los cupos irá al sistema público y el otro 20% para el privado. Eso será proporcional a la realidad social de la educación media”. Acota luego que, todo esto tiene que ir acompañado de un “fortalecimiento de la infraestructura física, pero que nada tiene que ver con la distribución de cupos”.
Niega que esta estrategia “excluya” a los egresados de los colegios privados, como han acusado algunos estudiantes opuestos al sistema del Mppes. “Para nada. Más bien queremos decir que ese proceso, donde prácticamente han dejado de ingresar alumnos de educación media, se tiene que invertir. Pero la idea es que entren todos los sectores. Es decir, que la universidad sea el reflejo de la sociedad, en iguales proporciones”, afirmó.
Propuesta ¿Consultada?
Frente a visiones tan distintas sobre un mismo papel de trabajo, surge la pregunta de si ha sido suficientemente consultada la propuesta del Mppes. Rodríguez, integrante de la Comisión Presidencial Estudiantil, respondió:
- Es imposible que no haya protestas -en contra del Sinieus- pues se tocan elementos de poder y siempre alguien se va a ver afectado. Pero la idea aquí es apoyar a la gran mayoría. Yo sí creo que se han tomado en cuenta a todos los sectores, han participado los alumnos de la educación media, los universitarios, los rectores y los padres y representantes. Además, la discusión no ha terminado… hay una propuesta del Ministerio de Educación Superior, disponible en la web, que se está debatiendo en las instituciones de enseñanza, en la sociedad y que se profundizará el 8 de mayo.
Rodríguez, incluso, propone que esa discusión se amplíe aún más. Este tema es “del pueblo venezolano” pues el acceso a las casas de estudios influye directamente sobre su crecimiento social. Rechaza la “matriz de opinión” según la cual el asunto de la educación superior es “único y exclusivo de las universidades y si algún sector externo se pronuncia es violación de la autonomía”.
Un panorama totalmente distinto ofrece el representante de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, Roderick Navarro. Asegura que sus “compañeros del oficialismo” han afirmado en diversas entrevistas a los medios de comunicación que se han consultado varios sectores. Pero, por ejemplo, “los organismos estudiantiles de representación, como las FCU de las universidades autónomas, no han sido consultados… a los profesores que tienen entretenidos ahorita con los cursos del rediseño curricular -de la Educación Básica- tampoco”.
Navarro sostiene que lo mismo ha ocurrido con los movimientos liceístas; los gremios educativos, como las federaciones de Colegios y Sindicatos de Trabajadores Profesionales de la Educación (Fenatev) o la de Profesores Universitarios (Fapuv); y las asociaciones de padres y representantes.
Tras la enumeración, Navarro afirma que “hasta que se tomen en cuenta, las opiniones y sugerencias que tienen los diferentes factores que participan en el proceso educativo, esa propuesta no va a ser legítima, sino con un solo matiz político”.
La alternativa que la FCU-UCV presenta al criticado plan del Mppes es la ampliación y masificación del programa “Samuel Robinson” de la UCV. Roderick Navarro explica que, en los 10 años del programa, han egresado más de 842 ucevistas provenientes de liceos públicos. Ofrece un sistema de nivelación y pruebas vocacionales periódicas.
Entre los sub programas que abarca, está uno en el que los estudiantes universitarios asisten a profesores de la educación media para enriquecer y estimular la interacción con sus alumnos. Navarro advierte que, a pesar de sus ventajas y resultados, al “Samuel Robinson” se le ha ido reduciendo el presupuesto desde 2004.
Calidad educativa
Para el ucevista Héctor Rodríguez, la propuesta que hace el Mppes como nuevo mecanismo de ingreso es “bastante completa”. Cree que garantiza la calidad de la educación al emplear como método de evaluación “los méritos del estudiante en su bachillerato”. A la vez, sostiene, “garantiza la equidad porque incluye la presencia de todos los liceos”.
Destaca como elemento de “justicia” del Sinieus que no se mide a los futuros bachilleres con sus pares de todo el país, sino con los que están en similares condiciones socio económicas, “o sea, con sus compañeros del mismo liceo”.
Además, va a eliminar los ingresos como los que hacían autoridades universitarias bajo criterios propios, algo que Rodríguez califica como “aberraciones”.
A juicio de Roderick Navarro, las fallas de la educación universitaria no se superarán con tales criterios de ingreso. Esas deficiencias tiene su origen en los liceos y para comenzar a solventarlas cree fundamental que el Gobierno comience a ver la educación media “como una inversión y no como un gasto”.
Ve como algo grave que los egresados del sistema medio que no vean matemática ni física -debido al déficit de profesores- y por eso les exoneran las notas. “Entonces se evidencia que no estamos graduando verdaderos bachilleres, sino personas con un promedio fantasma que a la hora de presentar una prueba interna no están armados, por así decirlo, con las herramientas necesarias para defenderse”.
El representante de la FCU-UCV deja claro que no están en contra de que todos los liceístas continúen sus estudios. “Nosotros tenemos familiares y amigos que quieren entrar a la universidad. Nosotros también pasamos por allí, fuimos bachilleres con aspiraciones. Con lo que no estamos de acuerdo es que los estudiantes nuevos y los que ya están cursando pasen trabajo. Muchas casas de estudios públicas no tienen aulas, espacios ni profesores suficientes”.
Reiteró que “aplauden” la ampliación de las universidades, siempre y cuando, se les otorgue un presupuesto ajustado a la inflación y a las necesidades de cada casa de estudio del país.
Sin prueba interna
En la reunión del 6 de marzo del CNU se decidió eliminar las pruebas internas de admisión. La medida tuvo el rechazo de 11 de los rectores asistentes.
Desde entonces varios Consejos Universitarios determinaron continuar aplicando tales evaluaciones hasta tanto no se apruebe un sistema único. Basados en los mismos artículos de la Constitución y la Ley de Universidades (art. 20 y 26), unos argumentan a favor y en contra.
Para Roderick Navarro, el tema es facultad del consejo universitario y el CNU sólo dicta pautas. “Que vengan de afuera y nos digan qué tenemos que hacer dentro de la universidad violenta la autonomía”.
Para Héctor Rodríguez “lo que pasa es que -los rectores- son muy malcriados y después buscan cualquier excusa para no someterse a una decisión de la cual ellos formaron parte” Agrega que “si ellos hubiesen considerado en ese momento una violación de la autonomía no habrían discutido. Ellos participaron y perdieron”.
ENYIK CORDOVÉS SÁNCHEZ
Diario EL TIEMPO
24/03/2008
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