Nos tienen miedo porque no tenemos miedo.

Nos tienen miedo, los que han intentado poner freno a nuestro verbo, los que fueron superados por la historia política de nuestro país. Nos temen porque sienten impotencia, porque representan el pasado del que quisieron desmarcarse.

Nos tienen miedo porque no venderemos nunca nuestros principios ni nuestros valores, no dejaremos que los indecentes de la política detengan el imparable paso al que vamos. Nos tienen miedo porque no nos plegamos a sus pretensiones de permanecer en el poder ni somos parte de sus desordenadas aventuras en la política, pues hemos hecho de la política una labor noble y responsable. Por irrumpir en la palestra pública, por convertirnos en el preludio a los nuevos tiempos de cambio y transformación; por entender que el futuro se conquista y que es nuestra responsabilidad construirlo, hoy nos tienen miedo.

Hemos pasado de la indignación a la acción y de la acción a la organización. Nuestro espíritu pacífico y democrático es inquebrantable, y dejamos la protesta aislada y estéril por la que es útil, propositiva y participativa, por eso, también nos tienen miedo.

Entendimos que los jóvenes somos protagonistas del cambio, no constantes espectadores de las crisis.

Nos tienen miedo y nos persiguen, porque el reconocimiento les causa profunda envidia, porque no pueden entender que estamos cambiando la forma de hacer política en Venezuela y que queremos que entiendan, reconozcan y acepten los éxitos alcanzados en la recuperación política del Movimiento Estudiantil, de la Universidad y el País. Ellos saben y nosotros sabemos que son un grupo minúsculo pero poderoso que quiere hacer de la Universidad un feudo enmarcado en los mezquinos límites de sus aspiraciones e incapacidades personales, que buscan con la indolencia y acaso también con la violencia, acabar con la autonomía y hacer las mismas del rojo, las de Miraflores.

Piensan que estando solo lo necesario, diciendo solo lo indispensable y financiando lo suficiente se creen con el derecho de codearse de tu a tu, con quienes activamos permanentemente y asumimos nuestro compromiso y lealtad Ucevista, sin mezquindades, como la primera prioridad de nuestras vidas y a ello supeditamos todas nuestras responsabilidades y acciones. Esos mismos que todo lo critican pero no construyen nada.

Esos también nos tienen miedo.

Los testimonios a partir del resentimiento y el rencor son producto del miedo que tienen de esta gesta, la de la Generación del Bicentenario, quienes tenemos la convicción de que no podemos ser como los de siempre, los que no pueden aceptar la diversidad y el disenso, los que aspiran al monolitismo, la incondicionalidad y la ciega fidelidad. Servidores de pasado en copa nueva que ven como un peligro potencial el desarrollo de una organización fresca, dinámica y moderna, que renace de las gloriosas gestas del Movimiento Estudiantil en la que hacemos honores a las tradiciones gremiales que hemos asumido y que hoy, ellos mismos se enquistan y desde allí reclaman su espacio en la vida política de los jóvenes y del pueblo venezolano, como demostración agena de que los protagonistas y los instrumentos para el cambio social y la transformación universitaria se generan una y otra vez a partir de las necesidades de los procesos. Por eso, nos tienen miedo.

Se indignan al ver nuestros logros y superaciones que ya la historia no les permite hacer ni alcanzar, se increpan sus corazones porque pretenden poner al pueblo contra nosotros y no entienden que somos el pueblo, ese pueblo que alebresta el animo de las calles y de punta a punta arropa el cielo con nuestras manos al aire, fuertes ante el verbo brillante de nuestras conciencias que frías, acompañan a los ardientes y salvajes corazones de los jóvenes venezolanos.

Hemos desmarcado de nuestro andar el de los que nos señalan arbitrariamente sin saber que ellos mismos serán los que terminaran señalados por la historia y serán demandados por sus faltas, por sus injurias y por sus retaliaciones políticas que irrespetan el pudor de ella, a la que defendemos y creemos.

Hoy alzamos la voz con nuestros compañeros de lucha, con la Universidad, con el País. No tenemos que hablar de fracasos porque nuestro camino esta llena de éxitos. No tenemos que esperar que la historia nos absuelva, porque nuestra moral, nuestra conciencia, nuestra actividad y nuestro ejemplo de cara a los que nos conocen y comparten con nosotros los mismos sueños y luchas, nos absuelven y nos reivindican. Y estamos seguros de que superaremos este momento de la historia donde el Status Quo y los tradicionales paradigmas de la sociedad se imponen desde los Poderes del Estado, sin necesidad de que otros hombres asuman lo que estamos dispuestos a llevar hasta sus ultimas consecuencias. Esta generación tiene la fuerza y la razón.

Por eso amigas y amigos, siempre al lado de ustedes,

…NO TENEMOS MIEDO.

Twittea este artículo y recomiendalo!!! haz click en el siguiente link:

Anuncios
Acerca de

Estudiante de Ciencias Políticas. Fuí Presidente de la FCU-UCV en el 2010. Miembro de Venezuela Futura. Miembro de la Red Democracia Joven de las Américas. Político y escritor. La Libertad es mi valor supremo. Rod Navarro

Tagged with: , , , , , , , , ,
Publicado en Reflexiónes sobre la Política Venezolana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Recibe la actualización del Blog a tu e-mail
Rod’s Pages / Páginas de Rod
A %d blogueros les gusta esto: